16 de febrero de 2014

Por amor al arte (a pesar de todo)
Asela Pérez Becerrill Claudia Stilianoupoulos Blanca del Río
A pesar de las difi cultades y de los prejuicios, nuestras protagonistas han apostado por su pasión. La crisis económica ha alumbrado un nuevo grupo de artistas y galeristas que se mueven al margen del mercado ofi cial. Tres de ellas nos lo cuentan.
En los últimos cinco años, el comercio del arte en España ha caído un 33%, un 62% en 2013 respecto al año anterior. El coleccionismo, tanto privado como institucional, ha disminuido de forma drástica, y fundaciones e instituciones han sufrido una merma notable como consecuencia de la crisis. Un 70% de las piezas subastadas en España en 2013 no encontraron comprador. Como consecuencia, los coleccionistas están migrando a otras plazas europeas y, sobre todo, norteamericanas. 

Ni siquiera la sorprendente (por inesperada) rebaja del IVA en las transacciones de obra artística, del 21% al 10%, parece contentar a un sector que está sufriendo con dureza la crisis. En contraste, 2013 ha sido un año espectacular para las subastas de arte internacionales, con ventas que han sobrepasado los 600 millones de dólares en una sola jornada. La feria más prestigiosa del sector, ARCO Madrid, que se inaugura esta semana, pondrá a prueba el resurgimiento de un mercado lleno de contrastes. 
Mientras, los artistas jóvenes buscan nuevas formas de hacerse visibles. Los espacios de arte que han surgido en varias ciudades, la autofinanciación cooperativa de muestras y exposiciones y un nuevo coleccionismo “por amor al arte” siguen manteniendo viva la esperanza de esta nueva generación de artistas y galeristas. 

“Queremos dar salida a una nueva generación” 
Asela Pérez Becerril, 37 años, galerista en Espacio Valverde. 
Empezó a estudiar Agrónomos, pero a mitad de camino decidió dedicarse al arte. “Siempre lo he vivido muy de cerca. Durante la carrera, me pasaba las tardes en el Reina Sofía. Con el tiempo, me gustaría completar mi formación académica en este campo, aunque el acercamiento intuitivo a los artistas da una visión única”, explica la esposa de Jacobo Fitz-James Stuart, hijo del conde de Siruela, y artífi ce de una de las apuestas más interesantes del arte emergente en Madrid. 
Empecé montando exposiciones esporádicas en un ático, al margen del circuito de calle. Luego encontré este local y, poco a poco, nos profesionalizamos. Organizamos las cosas a nuestro ritmo. La galería y una generación de artistas estamos creciendo juntos. Están comprometidos, son conscientes del momento de encrucijada en que estamos. Y lo ven con cierto optimismo. No están solo en la crítica, sino en construir. No son ingenuos. Me gustaría que nuestro sello fuera dar salida a esa generación”. 
El arte tiene que gustar porque sí, no por inversión. Lo importante es que te encante el cuadro. Los coleccionistas a los que quiero llegar son ese tipo de gente. Me gusta pensar que se mueven por la pasión y por el disfrute. Creo que en España es fácil, porque somos muy pasionales, muy artistas. Con la gente joven que nos ha comprado, y pese a la crisis, no nos ha ido mal en ningún momento”. 
¿El mercado del arte en España? Hemos tenido la suerte de tener seguidores jóvenes que van comprando. Participamos en ferias internacionales y es fantástico, te mantiene a fl ote en años difíciles. Es necesaria una ley de mecenazgo. Me encantaría impulsar a los jóvenes que hemos ido siguiendo. En España no somos catetos, simplemente malos gestores”.

“Hoy somos artistas y gestores, todo en uno”
 Blanca del Río, 29 años, pintora. 
Estudió Bellas Artes, y el año pasado inició el Master de Investigación “para darle una vuelta de tuerca al proceso creativo”. Su primera exposición individual fue en 2007, en la Galería Travesía Cuatro, en Madrid. La última ha tenido lugar en el Espacio de la Calle, en Jerez de la Frontera (Cádiz). Actualmente trabaja en el tratamiento de fotografías de espacios naturales intervenidos. “Es una especie de vuelta a las raíces, a mi memoria de infancia. Utilizo imágenes antiguas, los recuerdos asociados a un lugar”, dice. 
Es complicado ser artista. Hay mucha gente tratando de salir adelante, cada una por su lado. Quizá eso nos une como generación: intereses comunes, un discurso más comprometido con la realidad”. 
La enseñanza académica y la investigación personal y creativa han sido siempre dos vías paralelas para mí. La mayoría de mis clientes están en España, pero estoy tratando de abrir el abanico fuera, donde hay mucho más movimiento. Intento estar al día y participar en ferias. Recurro también a convocatorias de proyectos expositivos, de creación, de grupos de artistas, becas, premios…” 
Creo que ha cambiado completamente la forma de llevar la propia carrera: hoy somos artistas, gestores, organizas las exposiciones, entras en contacto con otros artistas... Todo en uno. Esto tiene también sus cosas positivas. Por ejemplo, que te pone más en contacto con el mundo, lo que te lleva a hacer un arte más social, entroncado con su tiempo. Lo del artista encerrado en su estudio ya no sirve”. 
El mercado del arte consagrado no tiene nada que ver con el de los artistas jóvenes. Hace unos años, se empezó a crear una burbuja con el tema de los creadores emergentes, pero si la crisis ha servido de algo es para poner las cosas en su sitio. ¿ARCO? Creo que ha ganado en calidad, pero también ha perdido en innovación y en creatividad. ¿Si vivo del arte? Lo intento, pero ahora está más difícil que nunca”. 

“Vivir del arte es imposible, necesitamos mecenas” 
Claudia Stilianoupoulos, escultora e impulsora de Espacio 51. 
Siempre le gustó descubrir materiales y trabajar todo lo que le llegaba a las manos, aunque nunca siguió tendencias. Empezó creando mobiliario que vendía en su tienda y saltó al interiorismo y al diseño. “Soy autodidacta. Mis inquietudes se convirtieron en mi profesión”, explica. 
“En España todo es muy difícil, estamos muy lejos del ritmo de lo que ocurre fuera. Ahora mismo vivir del arte es imposible. Hay algún buen coleccionista. Creo que lo interesante de los últimos años es la aparición de ferias paralelas a Arco”. 
Nunca fui comprendida por mi familia [es hija de Pitita Ridruejo], aunque me han apoyado. Suelo enseñar poco lo que hago. Tengo muchos proyectos: me interesan mucho las piezas educativas, y para el espacio público. ¡Necesitaría un mecenas! [Risas]”. 
Espacio 51 es un proyecto que puse en marcha hace un año y medio para prestar servicio a artistas, para que pueda exponer y llevarse todo el beneficio. Yo no tengo galería, siempre he ido un poco por libre. He tenido publicidad por el diseño de muebles y eso me ha ayudado a vender mucho. Me gustaría contar con una base que moviera mi obra también fuera de España. Ahora estoy volcada en el arte primitivo, pero me interesa es mezclar materiales, conceptos”. 

¿Quieres dar tus primeros pasos como coleccionista? 
Estas son las claves para convertirte en una Peggy Guggenheim actual. 
Por Jesús Cano 
● Afila tu ojo y compra pequeñas piezas. Son perfectas para mezclar con regalos o recuerdos familiares. Hacer un mural con múltiples obras en una pared es tendencia. 
● Empieza poco a poco. No compres compulsivamente el primer día de feria. Las galerías abren casi a diario. 
● No compres por inversión. Las primeras compras deberían ser para disfrutar. Para convivir con ellas. Confía en tu instinto y encontrar algo que te haga sentir bien o te guste. 
● Reparte tu presupuesto entre varios artistas: uno o dos podrían despegar. 
● Los pósters y grabados de grandes tiradas están prohibidos. Apuesta por ediciones pequeñas. El papel cotiza al alza: inicia tu colección con dibujos de jóvenes artistas. 
● No te desanimes si los precios parecen fuera de tu alcance. Hay obras a precios más bajos en el almacén. 
● Los galeristas no regatean pero a un buen coleccionista le pueden hacer un pequeño descuento. Insinúa un 10%. Muchos permiten los plazos 
● No descartes las subastas: Christie’s y Sotheby’s venden por menos de 6.000 €. Si compras por teléfono, suma gastos de envío y seguro. 
● En internet: Paddle8.com, subastas en línea; Artspace. com, con galerías de todo el mundo; Artsy.net tiene 50.000 piezas desde 600 €. 
● “Emergentes” es la clave. Apuesta por la pintura de Maíllo, Vanneraud, Guillermo Mora o José Luis Cremades. La fotografía pierde fuerza, pero Vanessa Colareta, Angélica Dass o Emilio Penjeam son interesantes.




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